Si estás pensando en reservar tu primera sesión de masaje erótico, probablemente tengas preguntas que no sabes muy bien a quién hacerle. En este artículo respondemos con honestidad todo lo que necesitas saber antes de llegar.
¿Qué ropa llevo?
No importa demasiado. La sesión se realiza sin ropa, así que lo que uses para llegar no tiene relevancia. Eso sí, ropa cómoda y fácil de quitar siempre es buena idea. Muchos clientes llegan directamente en ropa de verano.
¿Tengo que haberme duchado antes?
Sería ideal, pero si no has podido, no te preocupes. En función del servicio elegido, la sesión puede comenzar con una ducha compartida. En cualquier caso, disponemos de instalaciones para que puedas asearte a tu llegada.
¿Cómo es la llegada?
Totalmente discreta. Nuestras instalaciones tienen acceso independiente y no hay zonas comunes compartidas. Nadie va a saber que estás ahí a menos que tú se lo cuentes. Cuando llegues, te recibiremos con normalidad, te mostraremos el espacio y resolveremos cualquier duda.
¿Puedo pedir lo que quiero o hay un guión fijo?
Cada sesión se adapta a ti. Antes de comenzar, la masajista se tomará unos minutos para conocer tus preferencias, límites y expectativas. Nada está fijo de antemano y siempre puedes indicar lo que te gusta o lo que no durante la sesión.
¿Es raro sentirse nervioso?
Para nada. Es prácticamente universal en la primera visita. Los nervios suelen desaparecer en los primeros minutos de sesión, cuando el cuerpo empieza a relajarse y la mente deja de estar en guardia. Lo peor que puedes hacer es llegar con expectativas muy rígidas.
"Tardé dos años en atreverme a reservar. Cuando salí solo pensé: ¿por qué tardé tanto?" — Cliente, 41 años
Consejo final
Llega con tiempo, sin prisas y con el teléfono en silencio. Una sesión de masaje erótico es, ante todo, una experiencia de presencia. Cuanto más te permitas estar en el momento, más disfrutarás de todo lo que tiene para ofrecerte.

